Responsabilidad Sanitaria 1

La responsabilidad médica ha adquirido un importante auge en nuestros días, al representar un fenómeno como uno de los ámbitos en los que la responsabilidad civil ha adquirido una mayor trascendencia.

 El elevado índice de riesgo que las actuaciones médicas, especialmente las quirúrgicas, conllevan, trae aparejado el incremento de los resultados lesivos para la salud, la integridad psíquica y física, o incluso para la propia vida.

 Sin embargo la responsabilidad profesional de los facultativos puede provenir también de las omisiones y de las ausencias de actuación adecuada. Hoy es frecuente la existencia de "grupos de trabajo multidisciplinar", el progreso tecnológico que amplía las posibilidades diagnósticas y terapéuticas, y la colectivización de la asistencia médica.

 Pero todos ellos están acompañados de un incipiente incremento de los niveles de conocimiento de la sociedad, que genera un incremento paralelo de los niveles de exigencia en la prestación de los servicios sanitarios y una consecuente pérdida del temor a la reclamación. La responsabilidad médica nace como una materialización de las normas genéricas del Código Civil español, que como responsabilidad extracontractual habrá de mantener vivos, los siguientes requisitos de naturaleza objetiva:

- Una acción u omisión 

 - Una ilicitud o antijuridicidad 

- La producción de un daño.

 

 Además de los anteriores elementos objetivos de la responsabilidad extracontractual se deberán producir dos requisitos formales, para completar la constitución demandada por la Ley:

 Elemento Causal: Que el daño dependa de la acción u omisión.

 Elemento subjetivo: Existencia de culpa en la acción u omisión.

 En conclusión, de la prueba de la producción, en su sentido estricto, tanto de los elementos objetivos y causales, como de los subjetivos, que se materialicen en una determinada actuación médica, dependerá el éxito de la reclamación, y en su consecuencia la generación de responsabilidad susceptible de indemnización a su víctima.